Iniciamos los “Semilleros de palabras” con grupos de mujeres de los municipios de la comarca

En el marco del proyecto PueblArte, se ha incluido una nueva actividad: los semilleros de palabras. Se trata de un proceso de recuperación cultural con las mujeres de los pueblos de la zona, en el que se rescatan palabras que se están perdiendo porque han caído en el olvido y ya no se suelen usar, para compartirlas con los más pequeños y los y las jóvenes de la comarca. El propósito que guía esta actividad es contribuir al fomento de la identidad y conservar la riqueza cultural del territorio y sus habitantes.

Para este trabajo, tenemos el placer de contar con la colaboración de María Sánchez, escritora y feminista cordobesa que lleva algunos años recopilando palabras del medio rural en un blog maravilloso, parte de las cuales ha publicado en un libro con el que compartimos nombre: Almáciga. De ahí que hayamos nombrado ese espacio Almáciga a almáciga, mostrando así esa colaboración para la recogida de palabras.

La almáciga, palabra de origen árabe, es el sitio en que se siembran las semillas de las plantas que luego se trasplantarán a la tierra. Como Almáciga, es nuestro propósito recuperar la cultura tradicional campesina e indígena para que fructifique como recursos para el desarrollo endógeno sostenible.

Para desarrollar estos «Semilleros de palabras», realizaremos tres sesiones de trabajo en las que queremos propiciar un espacio para recordar esas palabras: ¿Cuáles recuerdan? ¿Qué significado tienen?  ¿En qué contexto se utilizaban? Hablar de lo que hay detrás de cada palabra, la emoción que les une con esas palabras o expresiones que, además, nos muestra una forma de entender la vida y el trabajo.

Esta semana hemos empezado trabajando con grupos de mujeres de los municipios de La Granjuela y Valsequillo, para seguir en Belmez y Espiel hasta terminar el año. Retomaremos la actividad a partir de enero de 2023 con las mujeres de Los Blazquez, Peñarrroya-Pueblonuevo y Villaharta.

En la Granjuela, indagaron en sus recuerdos, en una y otra cosa o, como ellas dicen, verahilo, veraquilo, para ir recogiendo las palabras de su semillero.

En Valsequillo, el grupo de mujeres estuvo rebinando (dando vueltas a las cosas) para sacar palabras que atesoraban en su memoria, hasta llegar casi a la veintena y conformar su semillero de palabras.

Al finalizar la actividad, contaremos con semilleros de palabras de diferentes municipios de la comarca que recogeremos a través de varias infografías. Todo este material que se recoja será parte de la campaña de comunicación del proyecto.