LINEAMIENTOS METODOLÓGICOS DE CREACIÓN ARTISTICA CON LA JUVENTUD

“En poesía no hay pueblos subdesarrollados”

Jorge Zalamea

1. FUNDAMENTO

Los programas artísticos de formación ponen en juego procesos de transformación profundos, tanto a nivel individual como grupal, en cuestiones como la identidad, el reconocimiento de las capacidades y saberes, el abordaje de problemas de discriminación, abuso, adicciones, situaciones de violencia y demás amenazas de la identidad de jóvenes y adolescentes.

Cuando uno está creando, está haciendo algo, no se conforma, se desafía y así desarrolla capacidades intelectuales. Se trata de un proceso transformador y educativo en sí mismo. El arte genera autoconocimiento y la posibilidad de comunicación, es intrínsecamente educativo. Una variedad de sentimientos, sensaciones y experiencias encuentran una salida en el lenguaje alternativo artístico (Red Latinoamericana de Arte para la Transformación Social, RELATS).

La participación artística es una manera efectiva para el desarrollo personal, llevando a la confianza elevada, la amplificación de habilidades y a progresos en el ámbito de la educación, resultados que pueden mejorar el contacto social y la empleabilidad de las personas.

Matarasso

El arte y el espectáculo permiten sensibilización, reflexión, participación y entretenimiento, para la comprensión de la vida misma (RELATS). A través de los diferentes lenguajes artísticos, es posible el desarrollo individual crítico y creativo y el cambio reflexivo de nuestras realidades. El arte es puesto al servicio de la construcción de pensamiento colectivo y de ciudadanía activa entre los jóvenes, la propuesta facilita el tratamiento de temáticas complejas y controvertidas del contexto social actual.

La educación no formal es un espacio privilegiado para el ejercicio de la participación y el compromiso social donde se han desarrollado iniciativas de cocreación de competencias (PACODE).

Apropiación significa “hacer una cosa suya” y, para hacer una cosa nuestra, antes debemos conectar con ella, creer en ella y que nos motive de tal manera que queramos incorporarla en nuestra vida social, pero también personal. Esta apropiación puede ocurrir de muchas maneras. La experiencia nos dice que una muy efectiva es a través de la contemplación, reflexión y discusión de obras de arte contemporáneo que tratan el cambio climático o la sostenibilidad. Una imagen artística tiene el poder de comunicar emocionalmente con el espectador, de crear un debate serio, riguroso y complejo del asunto que se trata (Jyoti Hosagrahar).

2. MÉTODO

La metodología que se empleará en las actividades con jóvenes combina dos momentos: uno primero en que se muestran valores y problemáticas de los pueblos indígenas a través de obras de jóvenes artistas indígenas; otro posterior en que se fomenta la creación artística de las y los jóvenes rurales cordobeses en aquella forma de expresión que cada cual elija (musical, literaria o audiovisual, o una combinación de dos o de todas ellas), individual o colectivamente.

Ambos talleres funcionan conjuntamente para lograr que las y los jóvenes rurales amplíen su conocimiento compartiendo con pares indígenas. El arte ayuda al conocimiento de otras culturas enriqueciendo al ser humano.

Pero cada uno tiene su momento y su objetivo.

Con los talleres que muestran el arte indígena se busca:

  • Mejorar la comprensión que las y los jóvenes rurales cordobeses tienen del contexto local en relación con el contexto mundial, poniéndoles en relación con jóvenes indígenas.
  • Incrementar su capacidad crítica a través del conocimiento de su propia realidad y los pueblos indígenas.

Con los talleres de creación artística se persigue:

  • Estimular sus capacidades creativas, musicales, imaginativas, de expresión oral y escrita, sus habilidades audiovisuales.
  • Facilitar la expresión de las emociones a través de diferentes manifestaciones artísticas, dotándoles de instrumentos de comunicación y autoexpresión.
  • Procurar que transmitan sensaciones con intensidad y trascendencia.

Las realidades mostradas en los talleres primeros tendrán una correlación en los segundos; si aquellos muestran unas problemáticas y unos valores indígenas, estos mostrarán unas problemáticas y unos valores del norte de la Córdoba rural.

Esto es posible porque, aunque las indígenas son culturas diferentes y sus realidades distan de las nuestras, tienen puntos en común que constituyen poderosas coincidencias.

La diferencia nos permite valorar la diversidad cultural y comprender el importante papel que los pueblos indígenas juegan en la sostenibilidad ambiental global. También llama a solidarizarse con ellos, con sus derechos ignorados y sus luchas por permanecer vivos siendo pueblos con formas de vida y desarrollo distintas.

Pero algunas de sus problemáticas son muy parecidas a la de la “España vaciada”:

  • Baja densidad de población.
  • Alta tasa de envejecimiento.
  • Despoblamiento de los territorios.
  • Abandono de las actividades tradicionales.
  • Éxodo a las ciudades. Los jóvenes se desplazan a las ciudades para cursar estudios medios o superiores y no suelen retornar, debido a las pocas posibilidades que brinda la zona para trabajar y desarrollar sus proyectos de vida.
  • El éxodo de la población joven se percibe como un fracaso por parte de los habitantes y genera un sentimiento de pérdida muy grande. ¿Cómo construir un futuro para la comarca si el talento humano con mayor formación y cualificación profesional se marcha de la zona porque no encuentra oportunidades?

En ambos casos, se trata de sociedades absorbidas por la modernidad, pasando de los sistemas tradicionales de agricultura a la industrialización, de familias extendidas a nucleares, de lo rural a lo urbano, de manifestaciones culturales propias a la integración de otras. Aquí se hace patente la idea de que las necesidades humanas son similares; lo que varía son sus satisfactores (Max Neef).

  • El conocimiento de esta realidad genera entre las y los jóvenes apatía, falta de motivación y desinterés por participar en la vida social y política. No conciben un horizonte de futuro en la comarca, les invade un sentimiento de frustración.
  • También produce desafección por el territorio y la cultura. Aunque las personas adultas y mayores conocen bien sus tradiciones y el medio natural, no así las más jóvenes. Se están perdiendo los conocimientos tradicionales, las prácticas económicas y ambientales, las costumbres y el folclor.
  • Todo ello lleva a la falta de identidad de la juventud con los valores culturales del territorio.

De modo que, en estos puntos, los y las jóvenes indígenas y cordobeses rurales tienen similares problemas y sentimientos.

Y ambos tienen el potencial de expresarlos, de organizarse para cambiarlos. Pero antes hay que ser conscientes, y para ello, es necesario expresarlo. y comunicarlos. Aquí llega el arte al rescate.

Las y los jóvenes artistas indígenas han incursionado con vigor en distintos ámbitos de la expresión artística, empleando en ellos tanto recursos de su tradición cultural como nuevas formas del mundo globalizado. Con ellas, buscan su identidad, recrear la cultura de sus ancestros, pero también innovarla, reinventarse.

Las y los jóvenes viven en un mundo en que se cruzan los valores y formas de vida tradicional con las nuevas realidades de unas sociedades altamente globalizadas, y expresan la gran movilidad de las culturas en la realidad contemporánea.

De modo que en los talleres iniciales y en los de creación artística se manejarán unas problemáticas comunes (identidad, territorio, cultura, desarrollo, despoblación, migración, género, derechos humanos, participación social y política), pero también unos valores que rescatar y fortalecer: sentido de pertenencia, cuidado del medio ambiente, preservación y renovación de las tradiciones, cultura como desarrollo, permanencia en el territorio, importancia de la mujer en el territorio, organización para luchar por los derechos, participación social de los jóvenes.

Al mostrar la realidad indígena a través de sus jóvenes artistas, estamos logrando, además, un objetivo de gran importancia metodológica: motivar a las y los jóvenes rurales a crear, a mostrar su potencial. Han visto que puede hacerse, han gozado con otras formas de expresión, se han emocionado. Los talleristas serán solo canalizadores de la fuerza creativa que tiene que surgir de esa motivación:

Nadie puede ser obligado para hacer arte. Ello brota sin pedir permiso. Cuando se resquebrajan algunos prejuicios y miedos, cuando se ve lo que otros logran expresar y madurar, el arte aparece como capullitos de botón de oro, brillando sin descansar”.

RELATS

Compartir con otras y otros jóvenes de culturas distintas que también se expresan a través del arte es un buen incentivo para sacar lo que llevan dentro, lo que sienten y piensan de su territorio, del contexto en el que viven sus frustraciones, sueños y aspiraciones. Es una manera de poder expresar con otros lenguajes en los que suelen incursionar: la música, el audiovisual, la literatura. En cada grupo, cada joven decide sumergirse en una o varias de esas aguas y crear unos o varios productos artísticos.

Así se emprende un viaje de vuelta: al comprender lo propio, se entiende lo ajeno; al analizar lo local, se comprende lo global. Ahora que nos parecemos más a los indígenas, “que, en el fondo, no somos tan distintos”, las diferencias resaltan, se comprenden, se admiten, se valoran. La diversidad cultural cobra sentido y relevancia porque el arte nos ha tocado.

Después, esos productos se abren al resto de la sociedad, se hacen comunicativos en los eventos de presentación municipal y en el encuentro intergeneracional. El arte es, de por sí y como expresión humana, un acto de comunicación.

Así, la fuerza expresiva y reflexiva de los y las jóvenes trasciende a otros pares y a sus mayores, se hace colectiva, popular. Y está acompañada por otros y otras jóvenes artistas indígenas que viajarán para compartir lo que tienen de diferente y en común.

“El arte comunitario es de y por la gente de un lugar y cultura, a menudo facilitado por un artista profesional. Refleja los valores, las preocupaciones y el significado de vivir en ese lugar o cultura”.

Maryo Gard Ewell

3. IMPACTO

La fuerza del arte como medio de expresar los sentimientos de la juventud es la fuerza de la cultura como medio del desarrollo de un territorio.

El arte puede contribuir a la cohesión social desarrollando redes y entendimiento, y construyendo la capacidad local de organizarse. Tiene impacto en otras áreas como el medio ambiente y la salud, e inserta un elemento de creatividad en el planeamiento organizacional. Representa un componente flexible, receptivo y rentable de una estrategia de desarrollo comunitario (Matarasso).

El arte no solo es una forma de expresión, es un derecho y se encuentra en el corazón del cambio social, como un mundo de posibilidades abiertas para el empoderamiento, la construcción de ciudadanía, el diálogo y el entendimiento (RELATS).

El arte, como parte de la identidad cultural, se transforma en un eje fundamental para la construcción de ciudadanía.

El arte es recuperación cultural, pero también innovación. Todo artista recrea creando e inventa al recordar. Está apareciendo con fuerza un nuevo paradigma de desarrollo, con énfasis en la revalorización de “lo rural”, entendida no como una “vuelta a lo rural”, sino como un cambio de visión sobre éste, es decir, como un espacio donde se encuentran las riquezas culturales y humanas para forjar nuevas formas de desarrollo. Ahora es justamente cuando las comunidades deben comenzar a recordar, a urdir en su memoria, no para reproducir el pasado, sino para reconstruir el futuro, un futuro con identidad cultural (Eduardo Galeano).

La recuperación y mantenimiento de las identidades culturales y el contacto e intercambio con otras, a partir del respeto a la libertad cultural, son factores fundamentales para la creación de condiciones al desarrollo, aunque difíciles de apreciar y objetivar, pero que existen como sustrato para la creación de dinámicas sociales positivas (Martinell).

En definitiva, empoderar a las y los jóvenes como sujetos activos del desarrollo sostenible a través del arte es también mostrar la potencialidad del territorio que habitan para un desarrollo sostenible, y que vean que hay estrategias que se pueden llevar a cabo en la región en las que ellos y ellas puedan participar y desarrollar iniciativas. ¿O serán ellas y ellos quienes nos las muestren?

4. TALLERES DE CREACIÓN ARTISTICA

4.1. CREACIÓN AUDIOVISUAL

Sesión 1: Lenguaje audiovisual
Se inicia analizando el nivel de conocimiento audiovisual de los y las jóvenes participantes. Y luego se trabajará sobre:

  • Conociendo y aprendiendo sobre los distintos planos, encuadres, ángulos y transiciones, en especial los más comunes en los vídeos.
  • Práctica de planos con fotos de móvil. Pedir que enseñen los planos que han practicado y expliquen qué tipo de plano es.
  • Visionado de vídeos musicales indígenas con análisis de planos, encuadres, transiciones, etc.
  • Práctica con cámaras de móvil por grupos y visionado.

Sesión 2: Lluvia de ideas sobre la temática, escritura de guion, storyboard, designaciones de roles y elección de la música, el vestuario y el atrezzo
Introducir la temática recordando los vídeos musicales indígenas y lanzar preguntas: ¿De qué trataban? ¿Tenéis problemáticas similares los y las jóvenes de aquí? ¿Cómo os sentís viviendo aquí? ¿Os veis aquí en el futuro? ¿Os sentís escuchados/as y representados/as? ¿Qué echáis en falta y qué os sobra? ¿Os sentís identificados/as con las tradiciones de vuestro municipio? ¿Valoráis y mantenéis costumbres locales?

  • Ir apuntando ideas en la pizarra o cartulina. Desarrollar el guion en base a esas ideas marcadas. Designación de roles procurando igualdad entre chicos y chicas.
  • Condiciones de sonido, claqueta, producción, de vestuario y attrezzo, base musical para el vídeo

Sesión 3 y 4: Rodaje
Recordamos los roles y las tareas. Insistir en el trabajo en equipo. Si uno/a falla, lo demás no funcionará. Comprobar calidad de imagen y sonido conforme se vayan grabando las escenas.

4.2. CREACIÓN MUSICAL

Sesión 1: Compartiendo creaciones artísticas de los jóvenes indígenas.
En esta sesión se mostrará con videos: canciones y danzas, donde se demuestre la relación entre los pueblos indígenas y su entorno, pensando en la orientación etnomusicológica básica para ir construyendo un imaginario de cómo aproximarse a los temas de la región, entre lo que podría incluirse la cosmovisión de los pueblos indígenas en relación con simbología en la naturaleza. Se seleccionarán los vídeos que mejor se ajusten al propósito de la sesión.

Con base en el visionado del material se comenzarán a explorar ideas o mensajes que queramos transmitir de nuestra comarca, de lo que pensamos y sentimos, de nuestras proyecciones de futuro.

Sesión 2: Aproximación instrumental a través de ejercicios didácticos.
A través del aprendizaje previo sobre etnomusicología, conocemos los instrumentos que se podrían utilizar (cuerda, viento y percusión).

Se busca que los y las jóvenes puedan aproximarse al instrumento(1) en el que más cómodos se encuentren para interpretar una pieza musical elaborada grupalmente.

Sesión 3: Construyendo la letra y la pieza musical.
En esta sesión se trabajará sobre propuestas de pieza musical o ensamble grupal que se defina entre todos y todas. Igualmente, se retomarán las ideas de la primera sesión y se construirá la letra. De acuerdo a la propuesta elegida, se realizarán unas primeras prácticas de ejecución de lo aprendido durante las sesiones previas.

Sesión 4: Producción de pieza musical o ensamblaje grupal.
En esta última sesión se interpretará y producirá la creación musical definida.

4.3. CREACIÓN LITERARIA

Sesión 1: La oralidad.
Se abordará cómo, a través de la oralidad, en las culturas indígenas se transmiten los conocimientos sobre su territorio y cultura: historias, enseñanzas, cosmovisión y manera de vivir.

  • Se realizan lectura de poemas, fabulas, cuentos. De otra parte, se mostrarán videos de poemas indígenas diferentes, poemas musicalizados/ilustrados.
  • Se realizarán ejercicios didácticos que permitan evidenciar entre cómo es la relación de los y las jóvenes con el entorno, su conexión con la naturaleza.
  • Poner en común los cuentos, fábulas, poemas, etc. que conozcan las personas participantes.

Se les pide que para la próxima sesión investiguen la tradición oral y escrita con sus mayores; también pueden indagar sobre escritores y escritoras, poetas y poetas locales

Sesión 2: Recuperación cultural.

  • Poner en común lo recopilado por parte de los y las participantes.
  • Poner en relación los relatos de los pueblos indígenas y los de nuestro territorio. Analizar los elementos que hay en común y qué es diferente, las enseñanzas que se transmitían a los más pequeños, las preocupaciones y sentimientos que se quieren expresar, etc.
  • Reflexionarán sobre cómo en las últimas décadas nos hemos desconectado como sociedad de nuestro entorno, de la naturaleza, de nuestra historia familiar y cultural.

Sesión 3: Aproximación al lenguaje literario.
Primera parte. Reflexionamos: ¿Por qué es importante la palabra? Para expresarnos, para comunicarnos, conectarnos con los demás…
Segunda parte. Con orientaciones sobre creación literaria y apoyo didáctico, se abordará la creación de poemas (Metáforas, métrica, ritmo, verso libre), Cuento y relatos cortos y su estructura, etc.

Sesión 4: Creando las piezas literarias.
Los elementos que se van a poner en común en lo observado en la literatura indígena y la de la propia cultura, serán la inspiración para estas creaciones (territorio, tradiciones, raíces, cotidianidad localizada en su entorno), individual o colectivamente. Se presentan varias opciones: escribir poemas o fábulas, ilustrar historias con pintura, transformar los cuentos en poesía o a la inversa, microrrelato, poesía, haiku…


“Amo la lluvia
Cuando toca la tierra
Siembra su aroma”

Haiku de niño indígena

  1. Los instrumentos musicales que se utilizaran serán los que tengan los propios participantes, los talleristas, las Casas de la Juventud. Almáciga aportará instrumentos musicales indígenas.